La Neuromania

En la actualidad se han desarrollado varias teorías a cerca del “Neuromanagement” (Nestor Braidot), y el
“Neuroliderazgo”(David Rock), pero ¿ De qué se trata??
Cuando las fórmulas tradicionales no funcionan y las metodologías “aprendidas” no brindan las soluciones necesarias para
afrontar un panorama social complejo lleno de incertidumbres y con frentes de inestabilidad económica en un panorama de
crisis, la ciencia una vez más se pone a disposición de los negocios.
Estas nuevas técnicas se basan en el desarrollo de la conducción empresarial, a través del conocimiento que brindan las
neurociencias. Estas estudian el cerebro debatiéndose entre los conocimientos antiguos y los nuevos descubrimientos. A
grandes rasgos, proponen reflexionar para dar órdenes, para delegar comunicando mejor y aclarando malentendidos y
haciendo evaluaciones de desempeño más eficaz y justo.
Nuestro cerebro nos comunica constantemente, es el nexo entre el mundo exterior y nosotros mismos. Si nos encargáramos
de conocer a nivel consciente cada una de nuestras reacciones frente a los estímulos externos, podríamos manejar porqué
suceden las cosas y que condiciona nuestras decisiones.
La estructura de nuestro cerebro se clasifica por funciones que se realizan en tres niveles diferentes: 1. Las que son
inconscientes, como por ejemplo aquellas actividades que realizamos en forma automática (Respirar), 2. Aquellas actividades
que responden a estímulos y respondemos en forma impulsiva (Quitar la mano del fuego), y 3. Aquellas que requiere de más
tiempo porque están sujetas a decisiones que analizamos previamente. También existen otros factores como el dominio de un
hemisferio sobre otro, (el derecho es más creativo, y el izquierdo es lógico, técnico, atento a generalizaciones) o la velocidad
cerebral entre otros ejemplos. Estas características son diferentes en cada persona y definen cómo es nuestra conducta
respecto a diferentes aspectos: preferencias en el consumo, capacidades de negociación y ventas, relaciones interpersonales,
capacidades laborales, entre otras.
De cada una de especializaciones se ha llevado a cabo un estudio y se crearon: el Neuromanagement, el Neuroliderazgo y el
Neuromarketing, permitiendo generar herramientas que se aplican en el ámbito de los negocios y las organizaciones. El
Neuromanagement, que nos compete en esta nota, sugiere que a fin de lograr resultados exitosos, las empresas deberían
conocer y aprovechar los conocimientos de la neurociencia y aplicarlos a la gestión empresarial a fin de efectivizar resultados.
En este sentido ayudarían al desarrollo de hábitos directivos, al coaching ejecutivo, a la conducción exitosa de las
organizaciones ya que plantearía un uso más acertado del cerebro..
Por último quisiera agregar una reflexión final: Tal vez pronto la neurociencia nos pueda ayudar a dar una respuesta más
acertada sobre las diversas inquietudes propias de la naturaleza humana que debemos enfrentar en el día a día laboral. Quizá
pronto dejen de ser una inquietud cuestionamientos como: ¿Cómo puedo generar más interés por mi producto?; ¿Cómo puedo
obtener mayor interés en una presentación hacia un cliente?; ¿De qué forma puedo generar mayor motivación en mi equipo de
trabajo?, etc. Estamos atravesando un nuevo paradigma científico social del que es motivador formar parte.
Informe realizado por Staff de Info Consulting: Cecilia Cirigliano (Lic. En Relaciones Laborales)
Agustina Frisciotti (Lic. en Ciencias. Políticas)
Marina Márquez (Lic. en Publicidad)
Fuentes:
Neuromanagement, : Néstor Braidot;
Nota Revista Mercado, “Neuromanagement: una obra que cambiará la forma de liderar y conducir las organizaciones”, publicada 10 de Diciembre 2008
“Neuromanagement. Los conocimientos sobre el cerebro aplicados al mando en las organizaciones”, Sergio Cardona Herrero

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2 thoughts on “La Neuromania

  1. Sergio Cardona dice:

    Hola Marina:
    Seguimos reflexionando sobre las maneras en las que nuestro cerebro toma decisiones antes de que lleguen a nuestra zona de conciencia. Por ejemplo las informaciones que no nos parecen coherentes se “archivan” en la memoria a corto plazo. De eso se ocuoa el hipocampo. Parece lógico, si la información es una “tontería” para qué recordarlo. De qué nos sirve “saber” que dos y dos son cinco… por ejemplo. Si eso lo llevas a la empresa te encuentras con una explicación (una, puede haber más) de por qué cuesta tanto cambiar de opinión. Si tu jefe te tiene “catálogado” como un inepto y te ve hacer algo eficaz resulta que va a parar a la memoria a corto plazo. Como para quedar reflejado en la evaluación de desempeño. Esas son las cosas que me fascinan del cerebro. En la empresa los directivos se muestran seguros de sí mismos. Si supieran lo que hace su cerebro serían más prudentes. Gracias por tu atención.

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